martes, 28 de septiembre de 2010

Cada día te levantas, te peinas, te vistes, desayunas, te cepillas los dientes, te quitas las legañas, sales de casa aceptable, entras en tu instituto, sales, vas a casa, comes, te echas una siesta y vegetas asta la hora de dormir y cuando te levantas... otra vez lo de ayer.

¿Cansado? Pues esto no ha hecho más que empezar, es un comienzo de comienzos, estás emergiendo y esto te va a costar.
Pero no demasiado i sabes qué camino tomar. Tiendes a exagerar porque te crees el único que experimenta ciertas cosas, cuando sabes de sobra que eres una mínima parte de ese gran rebaño que es el mundo.
Pero ¿A caso puede uno ir por libre? Jamás si sigues sus normas.
A las ovejas que se salen de su camino se les da varazos. Los varazos duelen.
Pero eres una persona, no una oveja, por tanto debes luchar aunque los palos te duelan.

Cuando estés en la cima podrás respirar hondo y mirar atrás. Hasta entonces te lo tienes que currar. Y en ese momento, solo en ese momento, cuando todos los gilipollas que te han encadenado durante todo este tiempo te miren llorando y tengas que agacharte para verlos bien, por favor, júrame y prométeme que tus palabras finales serán : QUE OS JODAN A TODOS, SOY LIBRE

No hay comentarios:

Publicar un comentario